Que es la ansiedad y como tratarla

La ansiedad es un estado mental, que le genera mucha inquietud al sujeto que la padece, y entre muchas otras sensaciones, una inseguridad patológica. Todos tenemos un poco de ansiedad, ya que no deja de ser un mecanismo del que tira nuestro organismo para ayudarnos a enfrentarnos a muchas de las cosas que nos suceden a diario. Sin embargo, cuando esto aumenta y se convierte en un foco de malestar es cuando podemos definir la ansiedad como una enfermedad.

Una de las cosas más complejas es saber si uno padece o no ansiedad en grado superlativo, y por tanto peligroso. Normalmente no es una patología que brota de la noche a la mañana, sino, es más bien, el cómputo de muchas situaciones complicadas. Por decirlo de forma sencilla, es la suma de muchas pequeñas ansiedades, lo que nos lleva a una situación de enfermedad patológica. Lo más complejo de lo que ya se conoce como la enfermedad del Siglo XXI o la enfermedad de los países del primer mundo, es que no es fácil de detectar y además hay muchas variantes. Este conocimiento es básico para determinar como tratar la ansiedad.

  • Ansiedad general: supone un exceso de preocupación por todo, y es peligrosamente agresiva ya que influye en todo lo que uno hace.
  • Ansiedad relacionada con el pánico: es más agresiva, sobre todo cuando nos enfrentamos a detonantes /como el trabajo, o determinadas responsabilidades o miedos). Puede derivar en problemas físicos.
  • Ansiedad derivada en fobias: son situaciones de enfrentamiento a miedos muy específicos que pueden llegar a paralizar a una persona.
  • Trastornos obsesivos: son situaciones que generan pensamientos irracionales que alteran de forma drástica el normal comportamiento.
  • Ansiedad post traumática: estados desencadenados por situaciones muy complejas y traumáticas.

Tratar la ansiedad comienza por entender que tipo de patología se sufre y desde cuándo. Entender lo que ha podido originar esta situación es muy delicado y básico para desarrollar una solución.

Los suplementos de hierro pueden reducir el TDAH en los bebés de bajo peso al nacer, así lo afirman los investigadores

El estudio publicado en la revista científica “Pediatric Research” investigó el efecto de los suplementos de hierro en el funcionamiento cognitivo a largo plazo en lactantes de peso bajo al nacer.

Cuándo se considera “prematuro”

Un recién nacido prematuro es aquel que nace antes de completar la semana 37 de gestación, considerándose “grandes prematuros” aquellos niños nacidos antes de la semana 32.

Lamentablemente, la tasa de prematuridad ha ido en aumento en España en los últimos 20 años, siendo actualmente de un 6-7 %.

Existe un mayor riesgo de TDAH en niños prematuros

Aunque las causas del TDAH aún no están plenamente identificadas, sí sabemos que hay unas áreas cerebrales determinadas que están afectadas en este trastorno. Son precisamente estas regiones del cerebro las más susceptibles de padecer daño en los niños prematuros a causa de la frecuente hipoxia neonatal y porque parecen tener un menor volumen cerebral, lo que implica menos conexiones entre las neuronas.

El apoyo nutricional puede ser de ayuda

Si bien la mayor parte de investigación llevada a cabo a estudiado el potencial de los ácidos grasos el potencial de los omega-3, especialmente el DHA, un reciente estudio confirma los beneficios de la suplementación temprana con hierro.

Detalles del estudio

Dirigido por Staffan Berglund de la Universidad Umeå en Suecia, el equipo de investigación administró a casi 300 infantes de peso bajo al nacer un suplemento que contenía entre 0-2 mg de hierro por kg de peso en un ensayo controlado aleatorio.

Los investigadores explicaron que a la edad de tres años y medio, estos niños y otros 95 que tenían un peso normal al nacer se les evaluó la inteligencia y el comportamiento.

Berglund y su equipo observaron que si bien no había ninguna diferencia significativa en el coeficiente de inteligencia entre los grupos de peso normal y peso bajo, hubo un efecto significativo en otros problemas de comportamiento como el TDAH.

El equipo explicó que entre los infantes de bajo peso al nacer que no recibieron los suplementos de hierro, un 12,7% mostró signos de problemas de comportamiento, comparando con un 2,9% en el grupo de 1 mg y un 2,7% en el grupo de 2 mg.

Las conclusiones

Los autores del estudio concluyen diciendo que los resultados demuestran los beneficios para la salud a largo plazo de una suplementación temprana con hierro en infantes de peso bajo al nacer.

“Una suplementación temprana de hierro en infantes de peso bajo al nacer no afecta a las funciones cognitivas a la edad de tres años y medio, pero si que reduce de forma significativa la prevalencia de problemas de comportamiento”, afirmaron los investigadores.

“El estudio sugiere una relación causal entre la deficiencia de hierro en infantes y posteriores problemas de comportamiento”.

Referencias

Berglund SK. Et al. Effects of iron supplementation of low-birth-weight infants on cognition and behavior at 7 years: a randomized controlled trial. Pediatr Res. 2017 Oct 25. doi: 10.1038/pr.2017.235.

El aumento de los niveles de omega-3 puede potenciar el comportamiento de la atención y la alfabetización en niños con TDAH: Estudio

Los investigadores informaron en el “Journal of Attention Disorders” (Diario de Trastornos de Atención), que la disminución de la proporción de omega-6 a la de los ácidos grasos omega-3, mejoraba también las mismas medidas en los niños.

 

Los niños fueron asignados aleatoriamente para que recibieran suplementos de aceite de pescado rico en EPA, suplementos de aceite de pescado ricos en DHA o aceite de cártamo durante 4 meses.

 

Si bien no se apreciaron mejoras directas entre los intervenidos y la alfabetización, la cognición o el comportamiento calificado por los padres, los investigadores sí observaron mayores niveles de glóbulos rojos de los omega-3.

 

“Aumentar los eritrocitos de EPA y DHA mediante el incremento de la ingesta de n-3 PUFA y la disminución de la ingesta de n-6 PUFA, (por ejemplo, reduciendo el ratio n-6:n-3 PUFA), puede mejorar el comportamiento, la atención y la alfabetización de niños con síntomas de TDAH”, explicaron los investigadores dirigidos por Natalie Parletta, PhD, Investigadora Senior del Instituto Sansom para la Investigación en Salud en la Universidad de Australia del Sur.

 

“Este estudio es el primero en comparar directamente los efectos de EPA y DHA en el TDAH utilizando el análisis de PUFA eritrocítico para correlacionar la eficacia con la incorporación de ácidos grasos individuales. A pesar de las sugerencias previas sobre la superioridad de EPA ante DHA, el cuerpo de resultados del estudio sugiere que DHA es un contribuyente importante a los beneficios vistos”.

 

La investigación continua a partir de un estudio anterior de los mismos investigadores, publicado en “Nutrición”, que demostró que la disminución de niveles DHA en glóbulos rojos estaba asociada a una mejora de la alfabetización de niños con dificultades de aprendizaje.

 

Notable

 

Harry Rice, PhD, vicepresidente de Asuntos Regulatoirios y Científicos para la Organización Mundial de EPA y DHA omega-3 (GOED), nos dijo que la ausencia de un efecto significativo del tratamiento fue probablemente un problema de poder, y que eso era lamentable.

 

“Lo que es digno de mención es que el aumento de niveles de n-3 LCPUFAs se asociaron con una mejora de alfabetización, atención y comportamiento”. En general, esto proporciona apoyo adicional para las diferencias interindividuales en el metabolismo O-3. Es decir, un tamaño no se ajusta a todos y la expectativa no puede ser la de que una misma dosis dentro de un grupo de tratamiento vaya a resultar en un mismo nivel O-3.

 

“Los investigadores se beneficiaran de este conocimiento al diseñar ensayos futuros. Si me preguntas si creo que los n-3 LCPUFAs están teniendo un efecto positivo en estos niños, la respuesta es sí, pero la pregunta sólo se puede abordar con ensayos de intervención bien diseñados”, añadió el Dr. Rice.

 

Detalles del estudio

 

La Dra. Parletta y sus colaboradores reclutaron a 90 niños con TDAH para que participaran en su estudio cruzado aleatorio controlado. Los niños fueron asignados aleatoriamente para su administración de suplementos de aceite de pescado rico en EPA (1,109mg EPA+108mg DHA al día), suplementos de aceite de pescado rico en DHA (264 mg EPA+1,032mg DHA al día) o aceite de cártamo (1,467mg ácido linoleico al día) durante 4 meses y luego pasarlos a otra intervención.

 

Las cápsulas fueron proporcionadas por Novasel Australia. Los resultados demostraron que las medidas resultantes de los 53 niños que completaron los 12 meses no eran significativamente diferentes entre los tres grupos. Un análisis adicional, sin embargo, mostró mejoras en la ortografía, los problemas cognitivos, la atención, la hiperactividad y el comportamiento cuando se relacionaba con niveles de eritrocitos de EPA y DHA.

 

“Este estudio subraya la importancia de confirmar los resultados de la intervención con muestras de sangre, ya que estas pueden confirmar y tienen en cuenta el grado de cumplimiento (con  tratamiento y con placebo) y la variabilidad del nivel de nutrientes de referencia”, escribieron la Dra. Parletta y sus colaboradores.

 

“Es digno de mención que Schoenthaler et al. (1997, Journal of Nutritional & Environmental Medicine , Vol. 7, pp. 343- 352), por ejemplo, descubrió que una suplementación multivitamínica/mineral en delincuentes juveniles habitualmente violentos no tenía efectos sobre los  actos violentos de los sujetos del grupo del tratamiento cuya concentración sanguínea de vitaminas y minerales no cambió durante el estudio, pero sí encontraron  reducciones muy significativas de actos violentos entre los participantes cuya concentración sanguínea de vitaminas y minerales fue corregida durante el estudio”.

 

Referencias

Milte CM, et al. Increased Erythrocyte Eicosapentaenoic Acid and Docosahexaenoic Acid Are Associated With Improved Attention and Behavior in Children With ADHD in a Randomized Controlled Three-Way Crossover Trial. J Atten Disord. 2015 Nov;19(11):954-64.

No todos los Suplementos son iguales

A la hora de comprar suplementos nutricionales hay que saber que existen cinco formas de presentación que determinarán su precio y la absorción en el organismo.

 

 

Los Naturales que son aquellos suplementos de origen vegetal, mineral o animal que tras un breve procesado se mantienen igual que como fueron diseñados por la naturaleza.

 

Dentro de estos suplementos incluimos por ejemplo, el aceite de hígado de pescado, el polen de abeja, la levadura de cerveza, el ajo, y todos los minerales.

 

 

Los de Origen natural son aquellos que mediante un proceso de laboratorio se extraen de fuentes vegetales, minerales o animales.

 

Se incluyen dentro de este grupo las vitaminas A y D del aceite de hígado de pescado, la vitamina E del aceite de soja, la vitamina C extraída del maíz, la lecitina de la soja, las enzimas digestivas, las proteínas en polvo y los aminoácidos, entre otros.

 

 

Los Idénticos a los naturales son aquellos nutrientes “manufacturados” en laboratorio y son exactamente iguales a los nutrientes naturales.

 

Dentro de ellos se incluyen la vitamina C y las vitaminas del complejo B.

 

 

Los estrictamente sintéticos son aquellos nutrientes manufacturados en laboratorio que reproducen la estructura molecular básica del nutriente natural.

 

Estos nutriente sintéticos no son exactamente igual a los naturales ya estos que no pueden ser replicados en todos sus detalles. Son más económicos que la forma natural pero su biodisponibilidad es menor.

 

 

Los nutrientes obtenidos de levaduras cultivadas en medios enriquecidos con minerales y algunas vitaminas. De esta forma se obtendrán vitaminas y minerales asimilados en levaduras.

 

 

Así pués cuando se va a comprar un suplemento se debe averiguar que origen tiene para decidir lo que mas nos conviene o interesa.

 

Por citar algunos ejemplos:

 

La vitamina E natural, (conocida como D-alfa tocoferol) absorbe mejor que la sintética (conocida como L-alfa tocoferol).

 

La vitamina C en su forma Ester-C se absorve más y mejor que en su forma de ácido ascórbico que es más barata pero puede irritar el estómago.

 

La mejor forma de suplementar vitamina A es utilizando Betacaroteno natural. Una vez en el organismo el betacaroteno se convierte en vitamina A en la medida que el cuerpo la necesita evitando el riesgo de almacenar la no utilizada. Una de las mejores fuentes de Betacaroteno natural es el alga oceánica Dunaliela Salina.

 

La mejor forma de suplementar minerales es utilizar aquellos “quelados con aminoácidos” y cuando de aminoácidos se trata debemos intentar utilizar su forma natural que se reconoce por contener una “L” antes de su nombre.

 

 

También es muy aconsejable que los suplementos no contengan posibles alergenos tales como levadura, soja, leche, huevo, trigo, maíz, azúcar, sal y almidón y que los excipientes que contengan sean naturales.

 

Por último deberán estar envasados de la mejor manera posible, siendo muy recomendable el cristal de color ámbar para mantener la potencia de los nutrientes y protegerlos de la luz y la humedad.

 

En su próxima compra en su herbolario online de confianza, fíjese en la composición de los productos que seleccione y si tiene alguna pregunta no dude en consultarla.